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Fotografía: Sonia Aguilar / ACNUR

QUITO, Ecuador, 18 de diciembre de 2014 (ACNUR) - Las voces de los jóvenes quieren abrirse paso, decir lo que piensan y lo que quieren. Ante un auditorio, ora estupefacto, ora sorprendido, de estudiantes universitarios, dos jóvenes narran su vida y, si bien podría ser una escena cotidiana, el hecho de que su vida esté marcada por haber huido del conflicto y la persecución en Colombia los hace rara avis en este escenario que hoy les acoge.

“A mí no me gusta la palabra refugiado, porque es como una raza distinta a los humanos, algo como extraterrestre”, dice Estiven*, un joven caleño (Valle del Cauca, Colombia) que lleva más de nueve años viviendo en Quito.  

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Esta publicación es un aporte de la Responsabilidad Social de CAPEIPI a la comunidad.